Secondments en la abogacía de los negocios: qué son, cuándo se utilizan y alternativas en 2026

Por Lawyers for Projects

Los secondments de abogados son una de las fórmulas que históricamente han utilizado los departamentos legales y fiscales de las empresas para reforzar sus equipos de forma temporal. Cuando aparecen picos de trabajo, proyectos fuera de su especialización o bajas dentro del equipo, incorporar a un abogado durante un periodo determinado puede ayudar a mantener la capacidad operativa sin ampliar la estructura permanente.

Tanto en España como en Europa, los equipos jurídicos de las empresas operan hoy cada vez más cerca del negocio. Participan en decisiones estratégicas, acompañan operaciones complejas y gestionan un entorno regulatorio cada vez más exigente. Sin embargo, este aumento del trabajo legal y fiscal no siempre viene acompañado de un crecimiento proporcional de recursos internos.

En este contexto, es habitual que surjan necesidades puntuales de refuerzo legal y fiscal: picos de trabajo asociados a operaciones o proyectos concretos, procesos regulatorios complejos o bajas temporales dentro del equipo.

Una de las fórmulas que tradicionalmente se ha utilizado para responder a estas situaciones es el secondment de abogados. Este modelo de secondment consiste en incorporar temporalmente a un abogado procedente de un despacho, que pasa a integrarse en el equipo interno de la empresa durante un periodo determinado. Durante años ha sido una herramienta útil para cubrir necesidades específicas en asesorías jurídicas y fiscales de empresa sin necesidad de ampliar estructura.

Sin embargo, la evolución de los equipos in-house y la nueva perspectiva que aportan las legal operations están impulsando nuevas formas de colaboración jurídica más flexibles, eficientes y alineadas con las necesidades del negocio. Para entender este cambio conviene empezar por lo esencial: qué es exactamente un secondment jurídico, cuándo se utiliza y qué papel sigue teniendo hoy.


¿Qué es un secondment jurídico?

En pocas palabras, un secondment legal o fiscal es una modalidad de colaboración temporal en la que un abogado o un asesor fiscal de un despacho trabaja durante un periodo limitado dentro de la organización de un cliente, integrándose en su departamento legal o fiscal.

Aunque el abogado continúa vinculado laboralmente al despacho, desarrolla su actividad para la empresa, actuando como una extensión del equipo jurídico interno. Durante el tiempo que dura el secondment, funciona como un miembro más del equipo, lo que explica por qué muchos equipos in-house recurren a abogados en secondment cuando necesitan reforzar su capacidad de forma ágil.

El concepto de legal secondment tiene una larga trayectoria en mercados jurídicos anglosajones, donde se consolidó como una forma de estrechar la relación entre despachos y clientes, al tiempo que permitía a los abogados conocer de cerca el funcionamiento interno de las organizaciones.

Con el tiempo, este modelo se ha extendido también a otros mercados. Hoy es una práctica habitual en asesorías jurídicas de empresa tanto en España como en Europa. En muchos casos, los secondments de abogados o fiscalistas forman parte de una relación continuada entre despachos y organizaciones, y se utilizan como una forma de reforzar temporalmente el equipo jurídico sin ampliar su estructura permanente.


¿Cuáles son los aspectos clave de un secondment jurídico?

Más allá de la definición teórica, un secondment se caracteriza por varios elementos:

  • El abogado procede de un despacho de abogados.
  • La colaboración tiene una duración limitada, que puede ir desde unos meses hasta periodos más largos.
  • El profesional trabaja integrado en el equipo jurídico interno de la empresa.
  • La gestión contractual y económica se hace a través del despacho.

Durante ese tiempo, el abogado puede asumir funciones muy similares a las de cualquier miembro del equipo in-house: revisión contractual, apoyo en proyectos regulatorios, participación en operaciones corporativas o coordinación con otras áreas de la organización.


¿Cuándo utilizan los equipos jurídicos un secondment?

Los secondments de abogados suelen utilizarse en situaciones muy concretas en las que la organización necesita reforzar su capacidad jurídica durante un periodo determinado.

Los cuatro escenarios principales en los que los General Counsels o Heads of Legal recurren a un secondment son:

  • Los picos de trabajo. Determinados proyectos pueden generar una carga de actividad que supera temporalmente los recursos disponibles dentro del equipo jurídico interno.
  • También es frecuente recurrir a un secondment en el contexto de operaciones corporativas, como adquisiciones, reestructuraciones o procesos de financiación. Estas operaciones comportan una elevada intensidad de trabajo en un periodo relativamente corto y requieren perfiles técnicos con experiencia en transacciones complejas.
  • Otro caso común aparece cuando el equipo jurídico afronta proyectos regulatorios exigentes, como la implementación de nuevas normativas o la adaptación a cambios legislativos relevantes, especialmente en mercados altamente regulados.
  • Los secondments también pueden utilizarse para cubrir vacantes temporales, como bajas prolongadas o procesos de selección en curso para incorporar nuevos profesionales al equipo.

En la práctica, estos supuestos reflejan los momentos en los que los equipos jurídicos necesitan reforzar su capacidad operativa de forma temporal para adaptarse a variaciones de cargas de trabajo o para cubrir necesidades técnicas específicas, sin recurrir a contrataciones permanentes ni tensionar la estructura interna.


Ventajas del secondment para las asesorías jurídicas de empresa

El modelo de secondment ha mantenido su presencia en el mercado porque ofrece algunas ventajas claras para los equipos legales y fiscales de las empresas. Las principales ventajas del secondment para las asesorías jurídicas de empresa son:


Rapidez de incorporación

Cuando el abogado procede de un despacho que ya trabaja con la organización, suele conocer sus necesidades jurídicas y sus procesos. Esto facilita una adaptación relativamente rápida al entorno de trabajo.


Acceso a conocimiento técnico especializado

El secondment también permite acceder a conocimiento técnico especializado en áreas concretas del derecho de los negocios. En proyectos fuera de la especialización habitual del equipo in-house, contar con perfiles con experiencia específica puede resultar especialmente útil.


Integración en el equipo interno

Otro aspecto valorado es la integración en el equipo interno. A diferencia de otras formas de asesoramiento externo, el abogado en secondment trabaja desde dentro de la organización. Esta cercanía facilita la coordinación con otras funciones de la organización y permite entender mejor el negocio y el contexto en el que se toman las decisiones.


Limitaciones del secondment tradicional que los equipos in-house ya están notando

Aunque el secondment legal o fiscal sigue siendo una herramienta útil en determinadas situaciones, la evolución de la abogacía de los negocios ha llevado a muchas asesorías jurídicas a explorar otros modelos de colaboración.

Una de las cuestiones que suele aparecer es la dependencia del despacho de origen. En muchos casos el profesional disponible para un secondment está condicionado por la estructura del propio despacho y por sus prioridades internas.

También puede existir una menor flexibilidad en la selección de perfiles. Las organizaciones pueden necesitar experiencia sectorial específica o conocimiento del mundo in-house, lo que raramente se encuentra dentro de un despacho.

En muchos casos, además, se asignan profesionales de perfil junior, que requieren formación y supervisión por parte del propio equipo jurídico, lo que suele retrasar la aportación de valor.

Otra limitación tiene que ver con la duración y configuración de las colaboraciones. Los secondments suelen estructurarse en periodos relativamente definidos, lo que no siempre encaja con necesidades jurídicas más variables o con proyectos cuya duración es incierta.

Por otra parte, el modelo de facturación por horas, ampliamente extendido en los despachos tradicionales, no siempre responde a las necesidades actuales de las empresas. La combinación de tarificación por horas y estructuras complejas de estos despachos puede incrementar los costes sin aportar necesariamente un valor proporcional.

Estas limitaciones no invalidan el modelo, pero reflejan una tendencia clara: las necesidades de las asesorías jurídicas están evolucionando en un entorno donde la eficiencia operativa y la flexibilidad y el acceso a soporte especializado han ganado peso y las alternativas al secondment tradicional están ganando fuerza.

Cómo la función jurídica está impulsando la evolución de los modelos de colaboración jurídica

La evolución de la función jurídica dentro de las organizaciones está impulsando nuevas formas de colaboración con proveedores de servicios legales y fiscales. Informes recientes de la Association of Corporate Counsel y del Thomson Reuters Institute muestran que los equipos jurídicos están cada vez más involucrados en decisiones estratégicas del negocio y gestionan un volumen creciente de trabajo.

Al mismo tiempo, muchas organizaciones operan con estructuras ajustadas. Esto ha llevado a los responsables legales y fiscales a buscar fórmulas que permitan adaptar la capacidad a las necesidades reales de cada momento, sin sobredimensionar sus equipos. En España, esta tendencia se ha acelerado especialmente desde 2021.

En este contexto, las legal operations han puesto el foco en la eficiencia, la gestión inteligente de recursos y la combinación de diferentes modelos de colaboración jurídica, en función del tipo de necesidad. Además de los secondments tradicionales, cada vez es más habitual encontrar fórmulas que permiten aumentar la capacidad operativa de manera flexible, adaptando el perfil y la duración de la colaboración a las necesidades concretas.

Servicios legales flexibles: una alternativa que responde a estos retos

Como parte de esta evolución han surgido los denominados servicios legales flexibles, que buscan ofrecer a las organizaciones una forma más adaptable de incorporar apoyo legal o fiscal cuando lo necesitan.

Este enfoque permite contar con el soporte de abogados o asesores fiscales con experiencia en el entorno in-house que actúan como una extensión del propio equipo interno, participando directamente en proyectos concretos o reforzando determinadas áreas durante un periodo determinado.

A diferencia de otros modelos tradicionales, el objetivo es ofrecer mayor flexibilidad tanto en la selección del profesional adecuado como en la configuración de la colaboración. Esto permite ajustar la capacidad del equipo jurídico al ritmo del negocio.

Para muchas asesorías jurídicas, esta fórmula facilita responder a situaciones como picos de trabajo, bajas o necesidades de especialización que requieren un conocimiento muy concreto.

El resultado es un modelo de colaboración jurídica que combina cercanía al negocio, integración operativa y capacidad de adaptación a contextos cambiantes, elementos cada vez más valorados en la abogacía de los negocios en España y Europa.


El enfoque de Lawyers for Projects

En Lawyers for Projects trabajamos precisamente en este espacio. Fuimos la primera firma en introducir en España el modelo de servicios legales flexibles en 2017, con la idea de ofrecer a las organizaciones una forma más ágil de complementar sus equipos jurídicos cuando lo necesiten.

Nuestro hub de Flex Counsels está formado por más de 170 abogados y asesores fiscales con más de 5 años de experiencia en gran despacho o asesorías jurídicas de empresa. Actúan como una extensión del propio equipo in-house, aportando capacidad operativa en proyectos concretos, picos de trabajo o momentos en los que el equipo necesita reforzarse temporalmente.

Para muchas asesorías jurídicas, nuestro modelo permite:

  • Dimensionar su capacidad con mayor precisión, manteniendo la cercanía con el negocio y
    la eficiencia operativa.
  • Optimizar costes frente a modelos tradicionales como el secondment clásico, alineando la
    inversión con el valor generado.
  • Contar con profesionales con experiencia real en entornos in-house, sin depender de la
    disponibilidad o estructura de un despacho.
  • Contar con un acompañamiento continuo a nivel operativo y estratégico por parte del
    equipo de Lawyers for Projects, para asegurar una gestión estructurada y eficiente e
    identificar oportunidades de mejora operativa.

Este enfoque responde a la evolución que están viviendo las asesorías jurídicas en España y Europa, donde la flexibilidad, la eficiencia y el acceso a soporte especializado se han convertido en factores clave.

Si tu equipo legal o fiscal se enfrenta a un pico de trabajo, una operación compleja o un proyecto que requiere refuerzo especializado, estaremos encantados de analizar contigo cómo podemos ayudarte.

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